viernes, 7 de agosto de 2009

Impotencia.

Llora la impotencia en brazos de la tragedia: ciclones, terremotos, muertes violentas; llora la paz condenada en ojos que la retan. ¡Llora mundo! Tanta injusticia que te entierra: mentes perdidas, buscando la salida, horizontes borrados en pasos malgastados, tus ojos delatando el espanto y esta noche te abrazará la soledad de quien todo te ha robado: padres, hijos, hermanos. Naces ya respirando aire condenado, enrarecido, desequilibrado; no tengo la solución en mis manos pero levanta tu espíritu derrotado.Vivir es seguir caminando, saltando los obstáculos del desespero y escribir sobre el cielo un mundo nuevo. Palabras sin más que no consuelan tu llanto ni despiertan la conciencia del que mata; toda la vida muere enterrada con una historia propia o ajena. Impotencia al despertar cada día con terribles traumas de dolores, consume la sangre marchita, se ennegrece el corazón. Impotencia, tengo las manos vacías y llora cada día la melancolía de tiempos pasados, con las mismas raíces ensombrecidas de catástrofes, del mal, de la agonía. Y nada cambia, cierra los ojos, huye del mundo antes de que te parta la cara o la ceguera te haga ver impávida la sangre inocente que es derramada. Ciclones, terremotos, armas, la muerte siempre viene y no da la cara; te lleva con su túnica negra y su rostro pintando de ojeras; victoriosa se ríe, su trabajo no pedirá aumento de salario y vendrá por los confines de la vida, arrasando con lo que tú antes has matado con tus manos.

2 comentarios: